lunes, 12 de enero de 2015

[Maratón Universitaria]Los comienzos de un enero sombrío

¡Hola!

Bueno, una vez abordado el frío hielo que te separa a ti, persona al otro lado de la pantalla, de mí, el autor y paciente de estas experiencias personales, solo puedo decir que esto probablemente no te resulte interesante. Esto son simplemente las vivencias que han acontecido para la cosa más aterradora que he conocido a lo largo de mi vida: los exámenes.

Sí, este terror patológico puede parecer estúpido, y entiendo que a ojos vista de alguien que no se haya enfrentado a la situación desastrosa de ver sus creencias rotas, esto roce lo absurdo. Pero la raíz de esto, es muy simple:

Corría el año dos mil trece y el verano estaba en ciernes. Mis primeros intentos en una nueva carrera -he cursado anteriormente dos años de biología, pero eso es otra historia- eran más que aceptables, el plan estaba trazado, tenía 4 asignaturas aprobadas, y pretendia sacar las restantes entre junio y julio. Así pues, el principal problema era que 4 de ellas eran de matemáticas puras. Y dentro de ellas, las más puras eran "Cálculo" y "Algebra". Álgebra fue un absoluto desastre, estudié muchísimo pero me atasqué al principio del examen y perdí la oportunidad -más tarde la aprobaría con sobresaliente-, así que decidido, me enfrasqué en el apasionante estudio del Cálculo.

Estudié, estudié días y noches y mi cerebro asimiló los conceptos de forma tan firme que lo único que cabía era el éxito. Entré en el examen e hice los ejercicios necesarios para un ocho y medio. Mi cara de felicidad no conocía límites. Salí del examen y estuve comentando con otro chico los resultados, casi idénticos en su mayoría. ¿Qué pasó?

Un viernes, disfrutando del descanso, me llegó un correo, el chico aquel, un ocho, yo, un tres. Sí, no quiero volver a narrar lo que pasó por mi mente, se quebró mi confianza totalmente, jamás me había sucedido nada similar y mucho menos con las matemáticas. En la universidad repetir significa pagar, y mucho, las asignaturas cuestan sobre los doscientos cincuenta euros en su segunda matrícula. En fin, que este fue el origen de todo la desconfianza.

Ahora, de nuevo en el presente, he acabado la primera parte de mi maratón universitario de Enero. Por suerte, solo tengo cuatro exámenes, la quinta asignatura fue bordada con una exposición muy trabajada, así que por eso he tenido cierto desahogo, -eso si no nombramos los trabajos en grupo, que me recuerdan un sabor nausebando-. Procedo a narrar un poco lo que han sido estos días, solo para el recuerdo:

-El jueves 8, era el primer examen. Tras varios días estudiando, toca el repaso final, me despierto pronto y cojo el autobús igual de pronto. Quiero llegar lo antes posible para repasar en grupo, el examen es a las cuatro de la tarde, con lo que hay margen para resolver dudas. Tuve mucha suerte y pude estudiar con dos amigos y acabamos todos bastante convencidos. A la una hicimos de tripas corazón y fuimos a almorzar. Tras una comida copiosa, ya solo quedaba esperar. Así que charlamos sobre banalidades mientras caminabamos de vuelta.

-Hora del examen. Entramos, me siento hacia atrás, manía estúpida, pero me mantengo firme. Me entregan el examen, los profesores dan 10 minutos para mirarlo, lo cual me parece genial. Solo son cuatro preguntas. Primera pregunta, la resolví justo antes de entrar, 3.5 puntos. Es larga y tediosa, pero la puedo sacar. Segunda pregunta, no la entiendo, 2 puntos. La ignoro. Tercera pregunta, no es muy dificil, 3 puntos. Hago el algoritmo con buena letra y despacio. Cuarta pregunta, 1.5 puntos, teoría de la parte más recóndita del final de la asignatura. ¿Esto lo hemos dado? En blanco. Con lo otro puedo aprobar, no sé que pasará, espero no haberme equivocado.

-Nada más salir, debería haberme relajado y haber tomado un soplo de aire para mí mismo. Pero no, a las nueve y media de la mañana del día siguiente tenía otro examen. Los apuntes estaban hechos y resumidos, solo tuve que mirarlos una y otra vez, son interesantes. Al dia siguiente subo con un compañero en su coche, repasamos por el camino. Sabemos que el examen no es extremadamente dificil, solo vale un veinte por ciento de la asignatura, -el sesenta por ciento lo ocupa cierto trabajo en grupo cuya mención me provoca ganas de estrangular- repasamos bastante y esperamos en la cafetería a la hora D.

-Entramos y vemos que el examen está compuesto por dos preguntas. La primera de desarrollo y la segunda de respuesta corta. La primera tiene 3 subapartados a 2 puntos cada uno, y la segunda 4 a 1 punto cada una. Respondo los dos primeros sin excesiva dificultad, y el tercero recuerdo un lejano eco que menciona cierta idea. En la segunda pregunta, solo dudo de un ejemplo, para lo demás, mi mano es firme y clara. Se acabó. Por fin un poco de descanso.


Tras todo esto, estoy estudiando la segunda parte del maratón, solo puedo decir, que si has leído esto completamente, muchas gracias por ayudarme en mi desahogo, y si tienes exámenes tú también, ¡suerte!

4 comentarios:

  1. He leído todo, así que de nada xD
    Qué puedo decirte? Que te entiendo, aunque no del todo. Tienes una entrega para los estudios admirable, en serio, yo nunca he tenido esa fuerza de voluntad para darlo todo y más por un examen. Es decir, yo siempre he sido "buena alumna" he aprobado con más o menos buenas notas (mi media siempre ha sido de 7 para todo) y me lo he montado bien, pero siempre he ido buscando mi comodidad, debo reconocerlo. No me gusta estudiar, no me gustaba en el instituto y me gustó muchísimo menos en la facultad, donde acabé cogiéndole asco a muchas cosas y a mucha gente. La verdad es que soy muy vaga para todo aquello que no sea un hobbie o pasión para mí. Por la escritura puedo hacer malabarismos si hace falta, por la universidad hacía malabarismos sí, pero para aprobar con una nota decente esforzándome lo menos posible. Sí, soy un caos, y voy mucho a mi bola y soy despistada hasta límites insospechados, pero no llego a ser un lastre para los demás como los lerdos de tu grupo que tanto te han amargado. De hecho, varias veces te he dicho que te entiendo porque yo pasé por algo similar en mis dos primeros años. Porque a ver, soy vaga, pero trabajadora y responsable... ¿tiene eso sentido? No lo sé, en fin... que me enrollo y no paro xD

    :-*

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    1. Antes de nada, ¡muchas gracias por pasarte!
      Eso que comentas, es lo que me pasaba en bachillerato, bastaba con estudiar un par de horas para superar la barrera del notable, incluso en límites, sin estudiar se podía sacar un 5 sin excesiva dificultad. Pero creo que el salto que hay a la universidad es excesivo, hay asignaturas como la que estoy estudiando para el jueves en la que entre dos, no somos capaces de resolver un examen entero en dos tardes (contando con libros e internet para buscar dudas), debido a la gran carga mental que exige.
      Sí tiene sentido, de hecho eres igual que el amigo con el que estudio, es un vago con una capacidad de distracción que roza lo absurdo. Cincuenta veces por segundo, ¿qué es? La capacidad que tiene para distraerse xDD Pero cuando tocan los trabajos en grupo, cumple, y por eso es trabajador y responsable.
      De hecho dejo caer que en el trabajo que hice solo con el sacamos la máxima nota y un "Muy bien" del profesor :P
      Lo único es que quedan 3 días para entregar todo, y a saber qué pasará....
      Un besote y gracias por confirmarme la teoría de que tu única y verdadera vocación es la escritura, llegarás lejos <3

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  2. Vaya, justo también acabo de publicar una nueva (pequeña y poco importante) entrada. Cuando terminé de escribirla, a la derecha en la lista de mis blogs favoritos (en mi blog) veo tu nueva entrada. Así que... ¡ya estoy aquí! JAJAJAJA En fin, a lo que iba... también he leído toda tu entrada, ¿cómo no leerla? ¡Me encantó poder conocer con tantos detalles tu aventura! Nunca se me ocurrió escribir en mi blog una entrada de este estilo, donde poder expresar todo lo que siento sobre los estudios. Yo todo este tiempo me guardaba todas esas sensaciones horribles (sobre todo frustraciones), y cuando se acumulaban, explotaban dentro de mí. Los efectos, ¡suicidio inmediato! NO, es broma. XD Nunca recurriría a ello, o me creo lo suficiente fuerte como para no hacerlo. Pero efectos colaterales bastante dañinos. :') ¿Por qué lo exámenes te hacen sufrir tanto? Como bien dices, con que no apruebes una asignatura... ¡el dinero que tienes que sacar! Dios, duele. Yo este año con que apruebe todo, aunque sea con cinco... ¡es suficiente! Una vez terminado, me despediría con una sonrisa burlona... "ja, tú, bonita, querida universidad acaso imaginabas que me dominarías, pues no......... bye!".

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    1. Uuuh, estoy en tu lista de blogs favoritos <3
      Creo que este método puede resultar terapeútico sobre todo de cara a las siguientes convocatorias, tener un recuerdo de lo que sucedió en los exámenes pasados de primera mano sirve -a mi modo de ver- como un ejemplo de motivación o bien para aprender en el caso de un fracaso estrepitoso.
      ¡No, no te suicides por un examen! ¡Asesínalo y convíertete en una heroína para tus compañeros!
      Me alegro que compartamos la teoría del 5 <333 (Toda asignatura aprobada al margen de con qué nota, es un aprobado xDDD)
      Seguro que conseguirás ser libre, a mí me quedan entre 1 y 2 años >.< Espero que uno y poco *-*
      Mucha suerte para ese examen que te queda :))
      ¡Un beso Diana!

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